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Proyecto Contract #4
PARAULES-BUTXACA
(Spain)
EXIT: “PALABRAS-BOLSILLO”
Los puntos de partida de nuestros proyectos no son esquemas previos que determinan la forma final, sino que constituyen ideas, conceptos, los cuales generan procesos y sistemas, más experimentales que lógicos, que se van resolviendo por si mismos a medida que van cubriendo las necesidades.
Así se explica cómo un tubo, una pinza, una cualidad táctil, un espacio vacío, un vis-á-vis, un momento, o un encaje de bolillos pueden generar toda una tipología de objetos. Sólo hace falta revisar lo que significa el objeto como tal, sus cualidades, y redefinirlo. De esta relectura surge una nueva concepción del objeto y se deriva una nueva forma. Se trata de revisar constantemente la manera de entender las cosas, reinterpretando sus cualidades.
Lo más importante es que esto es un instrumento de trabajo que permite afrontar el diseño a cualquier escala, desde una pieza de joyería a un proyecto urbanístico. Así se entiende que propuestas aparentemente muy diversas se resuelvan con un mismo sistema: de las cualidades de un telón y su arruga se deriva la “Peca-Teló”; el “Termo-Pack” propone la posibilidad de entregar un regalo frío o caliente; la “Pica-Container” re fleja la idea de que ésta puede contener objetos de higiene sin que salpiquen ni ensucien; “Arxiu-Mirador” de Vilafranca del Penedés es el resultado de la revisión del concepto de archivo, alejándose de la idea de contenedor horizontal para transformarlo en un depósito-vertical-mirador; las “Ca-ses-Mur” y “Espiral” responden a los condicionantes topográficos a través de su forma, mientras que la “Casa-Tlib” responde a su orientación.
Nuestra manera de realizar proyectos, nuestro sistema, tiene como punto de partida lo que hemos llamado las “palabras-bolsillo”, consistentes en ideas extraídas de la revisión de un objeto, para ser traspasadas al proyecto en cuestión. En efecto, bien podemos hablar de un bolsillo, en el que la mano busca, encuentra, se sorprende y descubre. De una simple idea, producto del estudio serio de las condiciones, surge de manera natural la totalidad del producto, hasta los detalles más ínfimos.
Esta fórmula refleja una gran honestidad y un cuidado aún mayor hacia el objeto y su usuario. Dejando absolutamente de lado cualquier proyección individual sobre el diseño, éste último es producto de una extremada atención a las necesidades que el consumidor pide.
De la misma manera utilizamos en las propuestas para locales comerciales la imagen de marca de la compañía como herramienta para generar nuestros sistemas y procesos. Normalmente si esta imagen es potente y está bien definida, cosa que no es muy habitual, será muy fácil que nos guíe y proponga soluciones. Saber mirar, analizar y reentender, siempre guiados por las leyes del propio sistema nos dará las pautas de la dirección que tenemos que tomar.
La atención, el cuidado, el análisis de diferentes puntos, ir poco a poco, las leyes propias del proceso, nuestra habilidad y el entrenamiento nos permitirá, con más o menos acierto llegar a la concreción física del objeto. Si su contenido flaquea es cuando antiguos procesos entran a colaborar y descubren caminos que muchas veces acaban definiendo las propuestas y arreglan, a menudo, los contenidos de la propia marca. De una manera u otra el objeto al que llegamos es sin duda la cara física de la marca.