“El fracaso no te importa si aprendes por el camino”

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La Vanguardia
MI HISTORIA: XAVIER CLARAMUNT

(Spain)

“EL FRACASO NO TE IMPORTA SI APRENDES POR EL CAMINO”

“Teníamos una empresa de joyería con casi una veintena de trabajadores que vendía a todo el mundo, pero uno de nuestros productos salió mal. Se rompió la relación con los puntos de venta y perdimos nuestra imagen de marca, por no hablar de los clientes que dejaron de pagarnos”. Duch Claramunt, la compañía joyera que Xavier Claramunt había fundado pasó de comercializar sus piezas en Tiffany’s a perder la confianza del mercado. La experiencia podría haber torcido la voluntad de muchos empresarios, pero no el espíritu positivo de Claramunt. “Obviamente, te puede saber mal en un primer momento, pero en realidad te estás enriqueciendo mucho porque has aprendido con la experiencia”. Claramunt considera que su tenacidad proviene de su personalidad y de su formación en Ingeniería Aeronáutica y Arquitectura. “Los que hemos estudiado carreras así estamos muy acostumbrados a re-inventar continuamente para llegar a nuestra meta, a empezar de cero una y otra vez. Es la idea del proyectista, de ensayo y error constantes para avanzar”. Esta visión proactiva la ha aplicado con éxito Claramunt al mundo de la empresa. “No hay que tener una actitud de espera ante las cosas. Hay que ir a buscarlas uno mismo”.
Este emprendedor, nacido en Igualada en 1965, supo sacar partido de aquella vivencia empresarial y aplico sus conocimientos a Equip Xavier Claramunt, la compañía matriz que dirige y de la que han salido decenas de proyectos   rompedores. “Desde crear un catálogo hasta planificar una estrategia de financiación, todo sirve para potenciar la experiencia de la empresa madre. Sin embargo, lo más importante es el concepto: el no tener miedo a equivocarse otra vez, a volver a intentarlo de nuevo”. Con todo, Claramunt no renuncia al negocio de la joyería. “Fue un intento de reinvención de un artículo de lujo, de que aportara algo al individuo que llevara la joya. Era una aventura que ha quedado en stand-by. Si las ideas no mueren, se conserva la esencia de una empresa”.

“Lo más importante es no tener miedo a errar otra vez, a intentarlo de nuevo; el miedo al riesgo provoca apatía”

La compañía de Claramunt imagina sus proyectos desde un despacho taller de Palo Alto, un centro creado por Javier Mariscal que acoge varias empresas de arquitectura, fotografía y diseño en el barcelonés barrio del Poblenou. Su último atrevimiento ha sido Galactic Suite, un proyecto de hotel espacial, pero también plantea torres comerciales en China o diseña cubiertos para Ferran Adriá. “Muchas de nuestras ideas sobreviven y muchas mueren. Son visionarias y a veces están fuera del mercado. Son planes abiertos, por esto si fracasan no suponen trauma. Si algo no funciona, se aparca y se vuelve a empezar. El fracaso no te afecta si aprendes por el camino”.
El enfoque positivo de Claramunt no siempre encuentra eco en el entorno, ya que no siempre es fácil convencer a clientes, bancos o inversores. “El miedo al riesgo y a equivocarse provoca apatía. En Estados Unidos no ocurre lo mismo que aquí. Se valora de otra manera el fracaso. No contratan nadie que no se haya equivocado al menos dos veces, porque eso significa que lo habrá intentado. Hace poco, por ejemplo, mandamos a una parte de nuestro equipo a trabajar en proyectos de arquitectura a Asia. Aunque no funcione, el hecho de tener gente allí es bueno para la empresa y crea sinergias positivas”.
Xavier Claramunt imprime la misma fuerza a sus sueños de futuro, como Galactic Suite. “Hay que trabajar sin complejos ni límites preconcebidos. En estas empresas nos ayuda a arrancar y nos da fuerza nuestra propia inocencia”.